Montblanc Meisterstück LeGrand 147 Traveler – Evaluación completa con fotografías y muestras de escritura

Introducción y primeras impresiones:

Hace unos meses, uno de los directores de la empresa donde trabajo desde hace 15 años, entró a mi oficina para mostrarme una Montblanc 147 que había comprado usada. Como ambos compartimos la afición por las plumas fuente, es usual que nos mostremos cada nueva adquisición a la primera oportunidad que tengamos.

La pluma usada que había comprado estaba en muy buenas condiciones tanto estéticas como funcionales. Solo exhibía señales de uso en forma de opacidad de su resina negra, pero sin rayones significativos. Por encargo de su dueño, envié la pluma al taller Montblanc en Caracas, a través de la boutique Montblanc de mi ciudad. Un par de semanas más tarde, la pluma estaba de vuelta después de haber sido pulida hasta alcanzar el brillo maravilloso de una pluma nueva.

Como mi amigo fue quien retiró la pluma cuando regresó a la boutique de Maracaibo, no volví a ver el instrumento hasta hace dos semanas, cuando de nuevo visitó mi oficina para entregármelo como “regalo de navidad”. Él había comprado otra 147 nueva con un plumín más a su gusto, y quería que yo tuviese este ejemplar. Recibí agradecido esta hermosa pluma, su estuche de cuero original y tres cajas de cartuchos Montblanc.

El hermoso estuche de cuero que acompaña a esta pluma, protege el instrumento a la vez que contiene compartimientos especiales que almacenan un total de 6 cartuchos. Un detalle muy especial en el diseño de este estuche es la ventana en la funda que sostiene la pluma, que permite ver y tocar las bandas del capuchón en todo momento.

1.-) Apariencia y diseño (10 de 10).

Tiene la típica forma de habano de la línea Meisterstück, luego del rediseño de 1952. El diseño es elegante, discreto y conservador. La pluma está hecha de “resina preciosa” negra, pulida y brillante, apenas adornada por el gancho del capuchón, las bandas del capuchón, y un anillo al fondo del cañón, todos bañados de oro de 18 quilates.

El capuchón está coronado por el logo de Montblanc en color blanco. El gancho tiene grabados el número de serie individual de la pluma y la palabra “GERMANY” en discretos bajorrelieves, pero la parte oculta del gancho no presenta el altorrelieve con la palabra “Pix®”. Esto me permite saber que este instrumento fue fabricado entre 1991, cuando se empezaron a grabar los números de serie, y 1997, cuando se comenzó a grabar la palabra “Pix®”. Adyacentes a la boca del capuchón se encuentran tres bandas metálicas bañadas en oro: dos muy delgadas que enmarcan a una tercera de unos 3 mm de ancho. Esta última posee las palabras “Montblanc” y “Meisterstück” grabadas en muy elaborados bajorrelieves. Se requieren 1 ¼ vueltas para retirar el capuchón de la pluma tapada.

Al ser una pluma alimentada mediante cartuchos, la sección carece de visor de nivel de tinta. El cañón de la pluma es de resina negra y es indivisible de la sección, de la que es separado por la rosca de acople con el capuchón.

En el extremo del cañón opuesto al plumín, se encuentra un delgado anillo metálico bañado en oro que oculta una rosca metálica interna (hembra). Dicha rosca sirve de acople al mecanismo de alimentación, constituido por un marco metálico semi-cilíndrico unido solidariamente al culote de resina del fondo del cañón. El marco sostiene dos cartuchos “International Short”, uno con su boca hacia el plumín y otro invertido. Cuando se colocan dos cartuchos nuevos en el marco, y este se enrosca en la pluma girando el culote, el primer cartucho se perfora y comienza a suministrar tinta al alimentador, mientras que el segundo cartucho queda en reserva.

2.-) Construcción y calidad (8 de 10).

La pluma está fabricada de forma magnífica, exhibiendo tolerancias precisas que proporcionan una sensación de solidez y durabilidad. No se observa ni se percibe al tacto ninguna marca de moldeado o maquinado en las piezas hechas de resina. El gancho del capuchón está hecho de metal bañado en oro, y su forma y acabado son inmaculados. Las bandas del capuchón están muy bien terminadas, y las letras grabadas en la banda central son exquisitamente detalladas, y con contornos muy precisos. El marco portador de los cartuchos, que permanece oculto la mayoría del tiempo, también está magníficamente terminado y grabado con las palabras “MONT”, “BLANC” y “GERMANY” en precisos bajorrelieves.

Mi ejemplar presenta una profusa corrosión en la parte frontal del marco portador de cartuchos, en un área que está en contacto con la base interna de la sección de la pluma. No es lo suficientemente grave para preocuparme o tomar correctivos, pero constituye definitivamente una falla en el diseño. Por esta razón, he sustraído 2 puntos de esta parte de la evaluación.

3.-) Peso y dimensiones (10 de 10).

Es una pluma muy liviana y muy bien balanceada. Sus dimensiones me son muy cómodas, tanto para usarla sin postear, como para llevarla conmigo tapada. No me cabe duda que la podría usar por horas sin sentirme fatigado.

La tapa se postea de forma muy firme y segura, pero – como de costumbre – no me gusta la longitud de la pluma posteada. Eso es más una preferencia personal que un defecto del instrumento, y estoy seguro que quienes acostumbran postear sus plumas, la encontrarán muy cómoda también.

Las dimensiones son las siguientes:

  • Tapada: 148 mm.
  • Destapada: 127 mm.
  • Posteada: 159 mm.

4.-) Plumín y desempeño (8 de 10).

Las plumas Montblanc recientes indican el tamaño del punto de sus plumines mediante una etiqueta removible, colocada aleatoriamente en alguna parte de su cañón. Cuando recibí esta pluma usada, dicha etiqueta había sido retirada, de forma que me es imposible saber que tamaño de punto tiene. De acuerdo a mi limitada experiencia con plumines Montblanc, mi 147 pareciera estar dotada de un plumín F (fino).

El plumín está fabricado en oro de 14 quilates, parcialmente cubierto con rodio para darle una apariencia a dos tonos. Escribe con mucha suavidad, pero a la vez exhibe un poquitín de “diente” que permite apreciar la textura del papel. Deposita una húmeda línea de tinta que produce algo de “feathering” en papeles muy porosos, pero que no causa problemas en la mayoría de los papeles baratos que uso a diario.

Respecto a la ornamentación del plumín, es muy similar a la de otros plumines de la serie Meisterstück. Está ricamente adornado con bajorrelieves de volutas, el logo del fabricante con una elaborada M inscrita en él, y las inscripciones “4810”, “14K”, “Montblanc” y “585”.

Es un excelente plumín rígido, sin ser un clavo. Se puede incrementar el grosor de la línea en un 30 % al presionarlo contra el papel, pero se necesita aplicar una presión excesiva que terminaría dañando el plumín o la sección en el largo plazo. Mi única queja sería su absoluta falta de personalidad, ya que deposita un trazo difícilmente discernible del de un fineliner (marcador fino de punta de felpa).

5.-) Sistema de alimentación y mantenimiento (7 de 10).

Esta pluma es alimentada mediante cartuchos “International Short” insertados en un marco que se enrosca al fondo del cañón, y que almacena un cartucho en uso y otro en reserva. Sumados, ambos cartuchos suministran poco más de un mililitro de tinta, suficiente para escribir unas 10 o 12 páginas manuscritas con su plumín de punto F.

Los cartuchos Montblanc, cuyas dimensiones son muy precisas y consistentes de uno a otro, funcionan perfectamente en el marco portador de la pluma. Cartuchos de otros fabricantes como Pelikan, Private Reserve Ink e Inoxcrom, me han dado frecuentes problemas debido a lo inconsistente de sus dimensiones. Usualmente requieren que recorte sus culotes con una navaja para disminuir su longitud lo suficiente como para que quepan en el marco portador. El recorte debe ser hecho con mucho cuidado, debido a que un cartucho muy corto podría salirse del marco mientras este está dentro de la pluma, y trabar todo el conjunto.

Debido a la geometría del marco portador de cartuchos, es imposible utilizar un conversor “International”. En consecuencia, la única forma de utilizar tinta de una botella, es el rellenado de cartuchos usando una jeringa. Este aspecto no resta puntos al evaluar esta pluma debido a que su fabricante ofrece una pluma dimensionalmente idéntica, alimentada mediante pistón integrado, por un precio 10 % menor. Esa pluma es la Montblanc Meisterstück LeGrand 146.

Mi letra cursiva es grande, y suelo escribir bastante cada día, de forma que debo insertar un nuevo cartucho con frecuencia. Considerando que la tinta Montblanc en cartuchos es, en precio por mililitro, 7 veces más cara que la misma tinta en botella, escribir con esta pluma puede resultar bastante caro. Por otro lado, nada supera la comodidad y rapidez de utilizar cartuchos cuando estoy lejos de mi escritorio.

El mantenimiento de esta pluma me parece menos complicado que el de una pluma a pistón, pero más complicado que el de una pluma a cartuchos/conversor tradicional. Curiosamente, el cartucho de limpieza Montblanc evaluado en ese blog no funciona en esta pluma.

6.-) Costo y valor (no aplica).

Esta hermosa pluma fue un obsequio de alguien que aprecio, quien también es un coleccionista de instrumentos de escritura. Tiene un valor sentimental inconmensurable y por tanto he excluido este aspecto de la evaluación.

Conclusión y puntaje final: 43 de 50 o 86 %.

¡Me encanta esta pluma! Sus dimensiones hacen muy fácil llevarla conmigo a cualquier lugar, está magníficamente fabricada, puedo escribir por horas con ella sin fatigarme, y tiene la forma de habano que me es tan placentera y familiar. Alimentarla de tinta es un poco costoso, pero pienso que bien vale la pena. No la cambiaría por mi 149, pero la uso más a menudo que aquella. Definitivamente, la voy a usar con frecuencia.

Maracaibo, 19 de diciembre de 2011.

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Montblanc Edición de Escritores 2007 William Faulkner – Evaluación completa con fotografías y muestras de escritura

Introducción y primeras impresiones.

Hace dos años, en la boutique Montblanc de mi ciudad, sostuve por primera vez una pluma Montblanc de Edición de Escritores. Se trataba de la edición del año 2009 dedicada a Thomas Mann, quien casualmente es mi escritor alemán favorito. Esa pluma fuente es, sin lugar a dudas, la más imponente y mejor fabricada que he tenido entre mis manos. Debido a que me considero un usuario más que un coleccionista, nunca he comprado la Mann debido a su peso, que a mi criterio es excesivo para su uso en largas sesiones de escritura. Tapada o posteada, la Thomas Mann pesa 57,5 gramos, peso que se reduce a 33,2 gramos cuando se prescinde del capuchón. En esa ocasión compré la Montblanc Meisterstück 149 que fue evaluada en este blog, y que hoy día considero mi mejor pluma.

Mi colección ha llegado al punto donde soy muy selectivo al comprar una nueva pluma fuente, debido a que solo instrumentos verdaderamente excepcionales llaman mi atención. Con esa premisa en mente, visité la Joyería Mara – otro distribuidor autorizado Montblanc de mi ciudad – donde me encontré con las ediciones de escritor dedicadas a Virginia Wolf, William Faulkner y George Bernard Shaw. La Wolf me parece muy femenina, la Faulkner está dedicada a un autor norteamericano cuya obra no me interesa, y la Shaw, casi tan portentosa como la Mann, supera a esta última en su colosal peso: 61,4 gramos tapada o posteada y 31,4 gramos destapada. Adicionalmente, la Shaw posee un visor de nivel de tinta que bien puede comportarse mal con las tintas rojas que me gusta usar con frecuencia. Luego de un par de horas de sostener los instrumentos, mirarlos bajo mi lupa de 20 aumentos, y ponderar mis deseos, se impuso la ergonomía, la ausencia de un visor de nivel de tinta, el peso relativamente liviano y la similaridad dimensional con una Pelikan M800. La William Faulkner es mía.

El instrumento de escritura viene en un estuche que simula un libro de Faulkner. Le acompaña un folletillo que habla del autor y su obra, y que también hace las veces de certificado de garantía. Mi pluma fuente tiene la inscripción 15921/16000 grabada en bajorrelieve en la resina del capuchón.

1.-) Apariencia y diseño (10 de 10).

Esta pluma esta modelada en reminiscencia a los instrumentos con domo de entre los años 1910 y 1920, cuando la compañía todavía se llamaba Simplo Filler Pen Company. A pesar de las vistosas bandas metálicas que recubren parcialmente tanto el capuchón como el cañón, el instrumento no pierde su aspecto conservador y sencillo, apropiado para su uso diario en la oficina.

El capuchón está coronado por un prominente botón negro en forma de domo, en cuyo centro se observa el logo del fabricante en resina de color marfil. Debido a la geometría del domo, el logo de Montblanc aparece bastante aplanado, con una forma similar a un Magen David. Bajo el botón, la longitud visible del capuchón está formada primero en resina, y luego en metal, en proporciones más o menos iguales. La resina se percibe inicialmente de color marrón muy oscuro, pero cuando se gira la pluma en la mano se observan múltiples tonalidades nacaradas que le dan una apariencia de profundidad y tridimensionalidad realmente hermosa. Sobre esta preciosa resina se ha repujado la firma de William Faulkner, que luego ha sido cubierta de pintura blanca para resaltarla. El extremo del capuchón más cercano a su boca está recubierto por una funda metálica plateada acanalada transversalmente.

El gancho del capuchón es de metal plateado y de diseño sencillo, siendo muy efectivo al cumplir su función. Su parte oculta contiene grabadas las palabras “GERMANY” en bajorrelieve y “Pix®” en altorrelieve. A diferencia de los ganchos de capuchón de las plumas Montblanc de producción regular, este no lleva grabado el número de serie de la pluma. Dicho número – 15921/16000 en mi pluma – está repujado en la propia resina del capuchón.

La sección de la pluma comienza en un delgado anillo metálico ubicado justo sobre la rosca que se acopla al capuchón para cerrar la pluma. Le sigue un área de agarre hecha en resina de color negro que termina en otro anillo metálico plateado ubicado justo antes de llegar al alimentador/plumín.

Bajo la rosca, comienza el cañón con una funda metálica plateada y acanalada idéntica a la antes descrita, y que cubre unas tres quintas partes de esta pieza. Luego nos volvemos a conseguir la bella resina marrón oscuro con tonalidades nacaradas que antes vimos en el capuchón. El mango del mecanismo de pistón está también hecho de la misma resina, y está adornado por dos anillos metálicos plateados.

No puedo negar que es un diseño muy vistoso, pero sigue proyectando la apariencia de un instrumento de escritura hecho para ser usado todos los días.

2.-) Construcción y calidad (8 de 10).

Es una pluma sólida y muy bien fabricada. La rosca que acopla el capuchón y el cañón es simplemente perfecta, así como el pulido de la resina y las fundas metálicas. Hay, sin embargo, una excesiva separación – apreciable incluso a simple vista – entre el anillo del gancho del capuchón y la pieza de resina que lo sostiene. Creo que se debe a un roscado insuficiente, pero ese defectillo es simplemente inaceptable en un instrumento de este precio.

3.-) Peso y dimensiones (10 de 10).

Las dimensiones y peso de esta pluma sin postear son un sueño en mis manos. Diría que es similar a una Pelikan M800, pero mejor balanceada hacia el plumín debido al profuso uso de metal en el frente del cañón.

Posteada, la pluma es un poco pesada y ridículamente larga. Por lo general no uso mis plumas posteadas, por lo que esa característica no me afecta.

Los valores precisos son:

  • Tapada: 138 mm.
  • Destapada: 126 mm.
  • Posteada: 162 mm.
  • Peso tapada: 43,2 gramos.
  • Peso destapada: 24,3 gramos.

4.-) Plumín y desempeño (8 de 10).

El tamaño del punto de mi plumín es M (medio), debido a que era el único tamaño disponible. Está fabricado en oro de 18 quilates, bañado en rodio en su mayor parte.

Es un plumín muy suave, con un dejo de “diente” que me permite sentir la textura del papel mientras escribo. Es firme, sin ser un clavo, y deposita una húmeda línea de tinta cuyo grosor coincide con mis expectativas para un M occidental.

Durante las primeras 50 o 60 páginas que he escrito, el plumín me ha dado algunos dolores de cabeza. Se ha negado a escribir con tinta Waterman Violeta, mostrando horrorosas omisiones de trazo que se han extendido por líneas enteras, y que al final me han obligado a cambiar de tinta. Tampoco le han gustado los papeles muy lisos, donde omite con frecuencia los ascendentes iniciales de la primera palabra de cada línea, y casi cualquier trazo horizontal para cruzar las “t”. Estoy casi seguro que John Mottishaw diagnosticaría el problema como un plumín cuyo pulido ha creado “round inner-margins”. Este pulido aumenta la suavidad de trazo en detrimento de la confiabilidad en el inicio del flujo de tinta en el instante que el plumín toca el papel. El maestro solucionaría el problema en 3 o 4 minutos, pero como no quiero separarme de la pluma, tendré que esperar por el desgaste natural del plumín para lograr la mejora. Espero que todo mejore en unas 300 o 400 páginas manuscritas.

Con tintas Waterman South Sea Blue, Montblanc Royal Blue, Diamine Crimson y Private Reserve Ink Sherwood Green, el plumín se comporta de forma aceptable, con omisiones aquí y allá que no molestan demasiado.

La ornamentación y grabados de los plumines de cada edición de escritores de Montblanc son elementos primordiales en el diseño de estas plumas fuente. En el caso de la William Faulkner, el plumín de oro de 18 quilates ha sido recubierto de rodio en su mayor parte. En la parte alta del plumín, están exquisitamente grabados los contornos de una nube que está siendo atravesada por un biplano, detalles ambos resaltados por el color dorado del oro descubierto de rodio. El grabado del biplano es tan detallado que se pueden distinguir fácilmente el timón de profundidad, el de dirección, el marco de las alas y el tren de aterrizaje. Bajo este hermoso diseño y en un área recubierta de rodio se observan bajorrelieves de “4810”, el logo de Montblanc con una “M” circunscrita, “2007”, “18K”, “750” y “Montblanc”. El “2007” se refiere al año de fabricación de esta edición limitada, 58 años luego de que el autor recibiera el Premio Nobel de Literatura por “su poderosa y artísticamente única contribución a la novela norteamericana contemporánea”. La atención al detalle y soberbia ejecución puesta en la fabricación de este plumín me ha dejado sin aliento. ¡Bravo Montblanc!

5.-) Sistema de alimentación y mantenimiento (10 de 10).

La pluma es alimentada mediante un mecanismo de pistón. No sé exactamente que volumen de tinta almacena, pero ha demostrado tener una autonomía más que adecuada. La ausencia de un visor de nivel de tinta impide saber en nivel remanente, pero considerando que uno de mis criterios para escoger esta pluma era esa ausencia, no me puedo quejar.

El mecanismo de pistón logra una carga completa de tinta en un primer intento, y funciona de forma muy suave.

El mantenimiento de la pluma debe ser hecho por el taller autorizado Montblanc. Para la limpieza general y lubricación del mecanismo de pistón, bastará el taller autorizado Montblanc local. Cualquier trabajo más complicado deberá ser ejecutado por el taller de Hamburgo, en Alemania. La pluma debe ser utilizada profusamente durante sus dos primeros años de comprada, con la finalidad de exponer cualquier problema potencial durante el período de garantía. Por lo general, utilizando la pluma a diario se requerirá un costoso envío a Alemania cada 15 o 20 años.

6.-) Costo y valor (10 de 10).

He escogido esta pluma para cerrar mi colección por todo lo alto. Ya tengo suficientes instrumentos maravillosos para deleitarme con ellos por los próximos 20 años, y deseo dedicarle más tiempo a la escritura y a la lectura. Solo en ese contexto puedo justificar los 900 dólares americanos invertidos en la Montblanc Edición de Escritores 2007 William Faulkner, adquirida en condición NOS (inventario viejo de artículos nuevos). Es el instrumento de escritura más caro que poseo, pero creo que bien vale su precio.

Conclusión y puntuación final (56 de 60 o 93 %).

La Montblanc Edición de Escritores 2007 William Faulkner es una pluma fuente de apariencia muy sobria y seria, cuyo diseño está lleno de exquisitos detalles, fabricados de forma precisa con los mejores materiales disponibles. A la casi indescriptible belleza de su resina de color marrón oscuro con reflejos nacarados, se le une uno de los plumines más hermosamente ornados que se han fabricado. Toda esta belleza es además acompañada por una ergonomía muy apropiada para la escritura frecuente y prolongada.

El mecanismo de alimentación mediante pistón de Montblanc funciona excelentemente, y me atrevería a asegurar que casi está a la par de mecanismos similares de Pelikan, los mejores del mundo.

A pesar de lo temperamental de su plumín, me encanta escribir con esta pluma fuente. Su sobriedad me permite utilizarla en el día a día de la oficina sin llamar demasiado la atención, y es de esos instrumentos que despierto utilizas y dormido sueñas con utilizar. Ha redondeado mi colección tan magníficamente, que siento no necesitar nada más.

Maracaibo, 21 de noviembre de 2011.

Montblanc Meisterstück 139 – El arribo a la perfección

Introducción y primeras impresiones.

En 1939, solo 31 años después de la fundación de la compañía, Montblanc-Simplo GmbH lanza al mercado la pluma fuente más hermosa y funcional de la historia. Como la perfección es efímera, este maravilloso instrumento de escritura solo se produjo durante 13 años, desde 1939 hasta 1951.

1.-) Apariencia y diseño.

Sus formas simétricas, basadas en lineas rectas que corren paralelas unas a otras, y que intersecan en ángulo recto a otros grupos de líneas rectas paralelas, denotan una clara inspiración en el Art Deco.

La Montblanc Meisterstück 139 posee un cañón de celuloide, cuya parte más cercana a la sección era originalmente traslúcida clara para proporcionar un visor del nivel de tinta. El interior de dicho visor de tinta tiene pintadas franjas de color negro, que le dan al conjunto una apariencia similar a un patio de columnas. Se ofrecían dos modelos de visor de nivel de tinta: uno con visor largo de aproximadamente 60 % de la longitud total del cañón, y otro con visor corto de aproximadamente 20 % de la longitud total del cañón. Con el paso de los años, el celuloide traslúcido del visor de tinta se oxida, aumentando su opacidad y adquiriendo un color ámbar muy hermoso. Todas las fotografías en esta entrada muestran un ejemplar con visor de nivel de tinta largo.

Los primeros ejemplares de la Montblanc Meisterstück 139 poseen un capuchón cuyas piezas (tubo o manga, y tope) están fabricadas en ebonita negra, y – en consecuencia – son llamados Hartgummi-Kappe. Los modelos posteriores, llamados Celluloid-Kappe, poseen tubos de capuchón fabricados en celuloide negro. Unos y otros poseen el logo en forma de “copo de nieve” fabricado en caseína, un plástico primitivo hecho a base de proteína de leche.

La boca del capuchón está adornada con tres anillos metálicos. Los dos anillos extremos son delgados y están fabricados en plata esterlina. El ancho anillo central está chapado en oro y tiene grabadas las palabras “MONTBLANC” y “MEISTERSTÜCK”. En algunos modelos de exportación, la palabra “MEISTERSTÜCK” era sustituida por una palabra equivalente en otras lenguas. De esta forma se pueden encontrar anillos centrales de capuchón grabados con las palabras “MASTERPIECE”, “CAPOLAVORO” o “CHEF-D’ŒUVRE”.

Considero al gancho del capuchón, con su forma reminiscente a una serpiente, el más hermoso que he visto. Está fabricado en acero chapado en oro.

El asa del pistón, ubicada al fondo del cañón, contiene dos inscripciones longitudinales espaciadas 180 grados. Una inscripción denota el modelo (L139, L139G, etc.); la otra inscripción indica el punto del plumín. Los primeros ejemplares poseen también una inscripción radial en la parte superior del asa que lee: “D.R.P. 652405”. D.R.P. es la abreviatura de “Deutsches Reichs Patent” (Patente del Estado Alemán), y le sigue el número de la patente del mecanismo de pistón.

2.-) Peso y dimensiones.

El peso sin entintar, que varía un poco de acuerdo al material usado para el tubo del capuchón, se aproxima a los 30 gramos.

La pluma cerrada tiene una longitud de 139 mm y un díametro de 18 mm.

3.-) Plumín.

La Montblanc Meisterstück 139 posee un plumín de tamaño número 9, fabricado en oro de 14 quilates a dos tonos (dorado y plateado). Posee bajorrelieves con motivos florales estilizados, los numerales “4810”, una “M” inscrita dentro del logo de copo de nieve, la inscripción “14C.” y el numeral “250”. Su forma y dimensiones se asemejan al plumín utilizado por las Montblanc Meisterstück 149 actuales.

Debido a las restricciones de disponibilidad de metales preciosos en la Alemania de la Segunda Guerra Mundial, algunos ejemplares fabricados durante ese período utilizan un plumín de Paladio o de acero en lugar del tradicional hecho de oro. La siguiente fotografía muestra uno de esos plumines en Paladio, en punto OB (oblicuo broad / oblicuo ancho).

El alimentador sin costillas está hecho de ebonita negra.

4.-) Sistema de alimentación.

La Montblanc Meisterstück 139 es alimentada mediante el sistema de pistón telescópico de alta capacidad patentado por Montblanc-Simplo GmbH en 1936.

5.-) Costo y valor.

Las Montblanc Meisterstück 139 se dejaron de producir en 1951, hace 60 años. Algunos ejemplares aparecen de tiempo en tiempo en el mercado de coleccionistas especializados, por precios entre 2.500 y 3.500 dólares americanos. Supongo que es un precio bajo por la perfección.

Conclusiones.

Nuevos paradigmas de diseño y cambios en el gusto del consumidor provocaron que la Montblanc Meisterstück 139 – junto al resto de las plumas de la serie 13X – fuese descatalogada en 1951. Un año después, en 1952, fue sustituida por la Montblanc Meisterstück 149 disponible durante los últimos 59 años.

Seguramente conozco cada diseño de pluma fuente producido en los últimos 100 años, pero cuando pienso en la perfección, no puedo evitar visualizar las serenas líneas y tranquila belleza de la Montblanc Meisterstück 139. Debido a sus altos precios, creo improbable llegar a comprar una. Pero es imposible poseer la perfección, anyway. Basta con saber que existe para dibujar una sonrisa en mis labios.

Historia de las plumas fuente Montblanc – Los primeros años (1908-1951)

El Comienzo

La Simplo Filler Pen Company fue fundada en Hamburgo, Alemania, en 1908. Las primeras plumas fuente ofrecidas por la compañía – llamadas Rouge et Noir (rojo y negro) – estaban hechas de ebonita negra con el tope del capuchón en forma de domo de color rojo. Estos primeros instrumentos eran del tipo “Safety”, llenados por gotero y con plumín retráctil. El plumín de oro de 14 quilates tenía la palabra “SIMPLO” grabada en bajorrelieve, y su agujero de respiración tenía forma de corazón.

En 1910, la compañía comenzó a producir una línea de productos similar que llamó Montblanc, donde el tope del capuchón era de color blanco, en clara reminiscencia a la cima de la montaña más alta de Europa Occidental. Esta nueva línea fue fabricada en ebonita negra o en ebonita moteada roja/negra.

El Nacimiento del Copo de Nieve

En 1913, pocos años después de la introducción de las líneas Rouge et Noir y Montblanc, la Simplo Filler Pen Company sustituyó el sencillo tope del capuchón en forma de domo unicolor. El nuevo tope del capuchón estaba formado por un domo negro insertado con una estrella estilizada de 6 puntas romas; dicha estrella era de color rojo para las Rouge et Noir, y blanco para las Montblanc. Hay muchas opiniones encontradas acerca del origen de este cambio. En lo personal opino que la Simplo ya estaba siendo reconocida por la calidad de sus instrumentos de escritura y por el llamativo color del tope de sus capuchones, y quiso utilizar un logo o elemento diferenciador que pudiese constituirse en marca registrada. En cualquier caso, había nacido el logo en forma de copo de nieve que es tan conocido en la actualidad.

Tanto las Rouge et Noir como las Montblanc fueron siempre producidas en distintos modelos clasificados de acuerdo al tamaño del plumín. Para cada tamaño de plumín, se ofrecían instrumentos cortos (de más o menos 120 mm de longitud) y largos (de más o menos 135-140 mm de longitud). Algunos modelos en ambas líneas poseían cañón octogonal para evitar que rodaran sobre el escritorio. Con el tiempo las ventas de la línea Montblanc superaron ampliamente a las ventas de la línea Rouge et Noir, de manera que esta última se dejó de producir en Alemania en 1921, y en Italia en 1923.

Meisterstück

A finales de 1924, se produjo una segregación de los modelos ofrecidos. Por un lado estaban las plumas fuente de producción regular, y por el otro estaba la línea Meisterstück, con garantía de por vida.

Las primeras Meisterstück eran modelos tipo “Safety” hechos de ebonita negra, con la palabra “Meisterstück” grabada en relieve en el cañón. Con el transcurrir de los años, las Meisterstück fueron las primeras plumas fuente de la Simplo Filler Pen Company en incorporar elementos de diseño ausentes en los productos anteriores de la marca. Podemos mencionar los siguientes:

  • En 1928, por primera vez se ofrecieron instrumentos de escritura con bandas en la boca del capuchón.
  • En 1929 se introdujo el llenado mediante botón fijo y saco de goma. Este mecanismo de llenado estaba inspirado en el sistema usado por Parker. La mejora introducida por Simplo Filler Pen Company consistía en que el botón de llenado estaba fijado al cañón de la pluma, evitando la necesidad de retirar una tapa ciega – que se extraviaba con frecuencia – en el sistema de Parker.
  • También fue en 1929 cuando se empezaron a grabar los plumines de la línea Meisterstück  con el numeral “4810”, en representación de la altura de la cima del Montblanc.
  • En 1930, por primera vez se ofrecieron instrumentos de escritura con gancho de capuchón fijo. Hasta entonces se vendían sin gancho de capuchón, y el cliente podía comprar un accesorio removible si así lo deseaba.

Un Nuevo Nombre y Un Nuevo Paradigma de Diseño

En 1934, la Simplo Filler Pen Company cambió su nombre a Montblanc-Simplo GmbH.

La influencia del “Art Deco” se empezó a evidenciar a partir de 1935. Las plumas fuente de la “nueva” Montblanc-Simplo GmbH se volvieron más cilíndricas, sus extremos se hicieron planos en lugar de ovalados, y se diseñó el gancho del capuchón que aprecio como el más hermoso que he visto. También se introdujo por primera vez el plumín de oro a dos tonos (dorado/plateado) que forma parte indispensable de las Meisterstück de nuestros días. De este primer influjo del diseño Art Deco se comercializaron los modelos tipo “Safety” 102, 104, 106, y los modelos de llenado por botón 122, 124, 126, 128 y 129.

Mecanismos de llenado por Pistón

Montblanc-Simplo GmbH comenzó a comercializar plumas fuente de gama baja y llenado por pistón a partir de 1934. Poseían un sistema bastante simple y de media capacidad de almacenamiento licenciado a Pelikan. En 1936, se obtuvo una patente propia para un sistema de llenado por pistón telescópico y con alta capacidad de almacenamiento, lo suficientemente avanzado y original para merecer ser instalado en una Meisterstück. Nacieron entonces las Meisterstück modelos 134, 136, 138 y 139, que son – en mi opinión – los instrumentos de escritura más hermosos y perfectos de la historia. Paradójicamente, la perfección técnica y estética en los instrumentos de escritura se alcanzó en una Alemania que se preparaba a cometer la estupidez más grande en la historia de la humanidad.

Montblanc Meisterstück 144 Classique – Evaluación completa con fotografías y muestras de escritura

Introducción y primeras impresiones:

El dueño original de esta pluma la compró, la entintó y la dejó guardada durante años en la gaveta de su escritorio. Los otros objetos en la gaveta dejaron algunas cicatrices en la pluma, pero fuera de eso la pieza estaba prácticamente sin usar el día que llegó a mis manos. Al darse cuenta de mi interés por las plumas fuente, su dueño me la obsequió graciosamente diciéndome que si podía “repararla”, sería mía. En ese entonces la pluma fugaba tinta incontroladamente y su plumín rascaba el papel horriblemente. Tenía entre mis manos mi primera Montblanc.

Agradecí el generoso obsequio, sustituí el conversor causante de la fuga, alinee las alas – también llamados gavilanes – del plumín, incrementé el flujo de tinta, y empecé a disfrutar mi “nueva” pluma en perfecto funcionamiento.

1.-) Apariencia y diseño (6 de 10).

La pluma tiene la apariencia general de la línea Meisterstück luego del rediseño de 1952. Tiene la forma de un habano muy delgado, y su hermoso color burdeos solo refuerza esa percepción. El diseño es elegante, discreto y conservador, apenas adornado por el gancho y las bandas del capuchón bañadas en oro. La pieza está fabricada en resina “preciosa”, pulida para darle un acabado muy brillante.

El capuchón tapa y destapa la pluma mediante un mecanismo de fricción tipo “snap-on” que no requiere rosca. Dicho mecanismo está constituido por una “camisa” plástica intercambiable que recubre el interior del capuchón, y un anillo metálico bañado en oro ubicado en el extremo de la sección justo bajo el alimentador y el plumín. Es un sistema muy práctico y rápido que lamentablemente posee un defecto capital. El anillo de la sección se corroe con facilidad arruinando la estética de la pluma. En casos extremos, el anillo se corroe hasta caerse y la pluma pierde la capacidad de permanecer tapada. Los instrumentos de escritura afectados deben ser enviados al taller autorizado de Montblanc, y si la pieza está fuera del período de garantía se debe pagar por la reparación. Cuando este modelo fue descatalogado en favor del modelo 145 Classique comercializado en el presente, se sustituyó el mecanismo de cierre por fricción por uno de rosca, y se eliminó el anillo metálico.

2.-) Construcción y calidad (10 de 10).

La pluma es liviana al punto de incomodarme un poco, pero no puedo encontrar un solo defecto en su fabricación. Las roscas han sido maquinadas con precisión y los grabados de la banda central del capuchón son exquisitamente detallados.

3.-) Peso y dimensiones (5 de 10).

Las dimensiones de la pluma son las siguientes:

  • Tapada: 13,65 cm.
  • Destapada: 11,90 cm.
  • Posteada: 15,00 cm.
  • Diámetro de la sección en el agarre: 0,80 a 0,95 cm.

Es una pluma pequeña y alarmantemente liviana. Tiendo a usarla posteada, pero es soportable – apenas – sin postear. El ancho de la sección es tolerable si se agarra lejos del plumín, pero tiende a cansar y se siente anormalmente delgado. Hay alguna cualidad elusiva e indescriptible que no está bien en esta pluma. Supongo que se siente “casi bien”, pero aún demasiado chica y liviana para escribir por mucho rato. Creo que la mejor muestra de lo que no anda bien con este modelo 144 “Classique” es el hecho de que fue descatalogado y sustituido por el modelo 145 “Classique”, que es un poco más grande, más ancho en el agarre y más pesado.

La pluma fuente Montblanc Meisterstück 144 Classique tiene las mismas dimensiones exteriores del rollerball Montblanc Meisterstück Solitaire Nikolai I Platinum 163, pero el peso adicional de la construcción metálica de este último lo hace sentir más cómodo en la mano.

4.-) Plumín y desempeño (10 de 10).

La pluma llegó a mis manos con un plumín cuyo tamaño presumo M (medio). No puedo estar seguro pues Montblanc no graba el tamaño del punto en sus instrumentos modernos y la caja fue desechada por su antiguo dueño.

El plumín está hecho de oro de 14 quilates, parcialmente bañado en rodio para conferirle una apariencia a dos tonos.

Luego de ajustar el plumín y su flujo de tinta, deposita una húmeda línea mientras se desliza suavemente sobre el papel. Como es de esperar de un plumín moderno, es firme con apenas un dejo de flexibilidad.

5.-) Sistema de alimentación y mantenimiento (6 de 10).

La pluma es alimentada mediante cartuchos o conversor. Los cartuchos son del tipo “International” tanto cortos (short) como largos (long). Si se usan dos cartuchos “short” marca Montblanc, se puede colocar uno en uso y otro almacenado boca bajo en el fondo del cañón. Los cartuchos “international” de otros fabricantes – como Pelikan, Inoxcrom o Private Reserve – tienen la “boca” ligeramente distinta a los originales Montblanc, pero pueden usarse perfectamente. Sin embargo, solo se puede colocar un solo cartucho “short” debido a que la distinta geometría de la boca del cartucho dejaría atascado el segundo cartucho almacenado boca abajo al fondo del cañón. De hecho, el segundo cartucho no permite acoplar cañón y sección de forma correcta. Muy conveniente para Montblanc, pero sustraigamos 4 puntos por prácticas anticompetitivas que no tienen razón práctica alguna.

El conversor que acompañaba originalmente a la pluma se acoplaba a la sección mediante una rosca. Lo he sustituido por un conversor Faber-Castell a fricción que funciona perfectamente. No lo he verificado, pero pienso que cualquier conversor Schmidt K5 o similar funcionaría de maravilla en esta pluma.

La pluma es muy fácil de limpiar, particularmente si se usa el conversor en estos menesteres. Si se requiere una limpieza profunda, se pueden extraer el plumín y su alimentador de la sección simplemente halándolos desde el frente. El acople es logrado mediante fricción y no requiere el uso de sellador. Con un poco de atención y unos buenos ojos no es difícil alinear de nuevo el plumín y el alimentador con sus resquicios correspondientes dentro de la sección.

El alimentador usado por Montblanc en esta pieza presenta en su parte visible 3 aletas longitudinales. Su aspecto tiene una finalidad estética solamente.

e—

6.-) Costo y valor (No aplica).

Esta hermosa pluma fue un obsequio de alguien que aprecio, quien también es un coleccionista de instrumentos de escritura. Tiene un valor sentimental inconmensurable y por tanto he excluido este aspecto de la evaluación.

Conclusión y puntuación final: 37 de 50 o 74 %.

Es una pluma muy hermosa y magníficamente fabricada. Su minúsculo agarre y extrema liviandad la hacen fatigosa durante el uso prolongado, por lo que no es mi primera elección para largas sesiones de escritura.

El capuchón acoplable a fricción la hace muy apropiada para tomar frecuentes notas cortas, pero los problemas de corrosión en el anillo de la sección contravienen cualquier ventaja de dicho sistema.

Resumo diciendo que es una pluma que adoro mirar, pero que no uso con frecuencia.

Maracaibo, 15 de junio de 2011.

Montblanc Meisterstück Solitaire Nikolai I Platinum 163 – Instrumentos de escritura distintos a las plumas fuente

Introducción.

En realidad estaba buscando un bolígrafo de resina Montblanc cuando me topé con esta belleza. La vi, pedí probarla, pregunté cuanto costaba, pagué y la traje a casa. Es una de las compras más irracionales que he hecho en mi vida. La belleza – percibida o real – hace que los hombres hagamos cosas estúpidas.



La joyería me entregó una caja de cartulina de colores negro y verde, adornada con la reproducción de un busto del Zar Nicolás I. Dicha caja estaba muy maltratada debido a la manipulación y almacenamiento inadecuados, y contenía lo siguiente:

  • Una caja dura cuadrada de color verde muy oscuro, cuyo interior está forrado de tela brillante muy suave. Bajo la tela se encuentra un dispositivo de sujeción del instrumento de escritura que evita que este último permanezca suelto dentro de la caja.
  • Un folletillo alusivo al Zar Nicolás I.
  • Un certificado de autenticidad de la malaquita usada, con la firma manuscrita del artesano que fabricó el capuchón.
  • El manual de instrucciones/garantía genérico de Montblanc.
  • Un repuesto rollerball fino (F).
  • Un repuesto fineliner (punta de felpa).


Apariencia y diseño.

Tiene la típica forma de habano de la línea Meisterstück, luego del rediseño de 1952. Sus formas son conservadoras, pero sus acabados son extravagantes y ostentosos. Definitivamente no es un instrumento de escritura para un individuo tímido.



El capuchón está hecho de bronce y está recubierto con una mezcla de resina y polvo de malaquita natural. De alguna forma el artesano ha logrado conferirle a la mezcla las vetas negras presentes en un trozo sólido de malaquita. El extremo cerrado del capuchón está coronado por un anillo recubierto de platino que termina en un botón con el logo del fabricante en resina negra y blanca. El clip es de metal recubierto de platino, y posee bajorrelieves con el número de serial individual del instrumento, la palabra “GERMANY” y un altorrelieve oculto con la palabra “Pix”. La boca del capuchón posee dos bandas finas que rodean una más gruesa con las inscripciones “MONTBLANC” y “MEISTERSTÜCK” exquisitamente grabadas.



La sección está constituida por una boquilla metálica bañada en platino. El agarre está recubierto de resina de color verde oscuro que no concuerda con la tonalidad verde del capuchón. Este último detalle discordante es un descuido inexcusable de Montblanc en una pieza tan costosa como esta.

El cañón es de bronce bañado en platino, y presenta un patrón estriado en su superficie.



El capuchón contiene un inserto plástico que se acopla a un anillo en la parte frontal de la boquilla de la sección. De esta forma, se puede tapar y destapar el rollerball sin necesidad de utilizar un mecanismo de rosca. La desventaja es que el inserto debe ser cambiado cada 3 o 4 años de uso diario, aunque las boutiques Montblanc usualmente los tienen disponibles a muy bajo precio. La ventaja es que se puede destapar y tapar el instrumento de escritura de forma muy rápida.


Construcción y calidad.

Sólida y carente de marcas de fabricación o moldeado. El acabado en malaquita del capuchón es espléndido, al igual que los grabados de la banda gruesa en la boca del mismo.



Peso y dimensiones.

Es un instrumento bastante delgado y relativamente pequeño. Cuando se postea, el peso del capuchón lo hace muy pesado y bastante desbalanceado. Sin embargo, cuando se usa sin postear es muy liviano y de longitud adecuada.

Las dimensiones son:

  • Tapado: 13,70 cm.
  • Destapado: 12,10 cm.
  • Posteado: 15,00 cm.


Desempeño.

Tanto los bolígrafos como los rollerballs escriben tan bien como lo haga el repuesto que tengan instalado en ese momento. Los repuestos disponibles para este instrumento y mis apreciaciones acerca de cada uno son las siguientes:

  • Repuesto rollerball original Montblanc en punto F o M: Duran muy poco, no pueden dejarse destapados sin usarse por mucho tiempo y su compleja fabricación los hace muy costosos. Estas limitaciones son propias de la tecnología rollerball en general, y no son exclusivas de estos repuestos Montblanc. En lo personal no me gusta como se siente el escribir con un rollerball, y sumado a las limitaciones señaladas, no usaría estos repuestos aún si me los regalaran.
  • Repuesto fineliner original Montblanc: Su punta de fieltro aporta una sensación de escritura suave y controlada, pero son costosos, duran poco y se secan muy rápidamente si se dejan destapados por mucho rato.
  • Repuesto de gel Pilot G2 (adaptado): La japonesa Pilot fabrica unos bolígrafos baratos y desechables con tinta de gel llamados Pilot G2. Pueden usarse en los rollerballs Montblanc con un poco de creatividad. Duran menos que un repuesto de bolígrafo pero mucho más que un repuesto de rollerball. Pueden dejarse destapados todo el tiempo sin ningún problema. Están disponibles en punto M y B.

Mi rollerball Montblanc estuvo guardado en su caja hasta que descubrí como adaptarle el repuesto de un Pilot G2. Desde entonces, lo llevo conmigo a todas partes.


Repuestos originales Montblanc que le sirven a este instrumento de escritura: Rollerball (arriba) y Fineliner (abajo).
Detalle de la punta de un repuesto rollerball (arriba) y fineliner (abajo) Montblanc.
Repuesto rollerball Montblanc (arriba) comparado con repuesto gel Pilot G2 (abajo). Este último es un poco más corto y requiere suplementarse con un trocito de corcho o borrador al fondo del cañon del instrumento de escritura.


Mantenimiento.

Es fácil de limpiar con un trapo de algodón humedecido con agua.


Costo y valor.

Compré esta pieza en la Joyería Mara, en el Centro Comercial Delicias Norte de Maracaibo. Cuando salió al mercado, costaba unos 550 dólares americanos. Yo pagué unos 300 por el instrumento en condición NOS (inventario viejo de artículos nuevos), con la salvedad que el empaque estaba bastante deteriorado por un almacenamiento y manipulación inadecuados en la tienda. Fue un buen trato cuando se toma en cuenta que un roller Montblanc Meisterstück 163 regular (de resina) con acabados en platino cuesta unos 400 dólares americanos.


Conclusión.

Nunca me gustaron los rollerball y este me demostró dolorosamente las razones. Solo se convirtió en una pieza favorita cuando descubrí como usarlo con un repuesto de gel de otro fabricante.

Cuando necesito un instrumento de escritura distinto a una pluma fuente, es frecuente que escoja este Meisterstück Solitaire Nikolai I Platinum 163 debido a su pequeño tamaño y a su resistente acabado metálico.

Montblanc Meisterstück 161 Le Grand – Instrumentos de escritura distintos a las plumas fuente

Introducción.

Cuando me decidí a comprar un bolígrafo de buena calidad, me dirigí a la boutique Montblanc de la ciudad donde vivo. Deseaba un instrumento de apariencia clásica y peso medio, pero no había decidido el tamaño apropiado. Probé los instrumentos de la serie “Starwalker”, pero su estética me pareció cuestionable y su sección bulbosa me pareció incómoda. Probé algunas Meisterstück metálicas de tamaño mediano, pero sus precios me espantaron rápidamente. Finalmente probé las Meisterstück de resina en tamaño mediano (164) y grande (161 Le Grand).

Las Meisterstück de resina vienen en negro con detalles bañados en oro o en platino. Descarté las de platino para que el bolígrafo hiciera juego con mi amada pluma fuente Montblanc Meisterstück 149. Al final me decidí por la 161 Le Grand, cuyo gran tamaño me parece más ergonómico y además complementa mejor a mi 149.

Se me hizo curioso que las boutiques Montblanc tienen estos instrumentos almacenados en unos blísters. Las cajas de presentación son añadidas después que se concreta la venta.



El instrumento viene acompañado del ya conocido folletillo genérico de Montblanc.



Apariencia y diseño.

Su apariencia es conservadora y serena, reminiscente a una pluma fuente Meisterstück posteada. Está fabricada en “resina preciosa” de color negro muy brillante, con detalles metálicos bañados en oro.



La parte de la pluma que simula el capuchón de una pluma fuente está coronada por el logo de Montblanc en color blanco. El gancho tiene grabados el número de serie individual de la pluma y la palabra “GERMANY” en discretos bajorrelieves. La parte oculta del gancho contiene un altorrelieve con la palabra “Pix”. Adyacentes a la boca del “capuchón” se encuentran tres bandas metálicas bañadas en oro: dos muy delgadas que enmarcan una tercera de unos 3,5 mm de ancho. Esta última posee las palabras “Montblanc”, “Meisterstück” y “Pix” grabadas en muy elaborados bajorrelieves. Cada letra en esas inscripciones está rellenada con un patrón de rayas inclinadas en bajorrelieve de dos niveles. La precisión de estos patrones solo puede obtenerse a través de un costosísimo proceso de maquinado, y su nivel de detalle es exquisito incluso si se le observa con un aumento de 20X.



Construcción y calidad.

No hay un solo defecto en todo el bolígrafo. El acople entre las dos piezas principales se hace mediante una rosca de bronce maquinada con mucha precisión, que gira suavemente. No hay holguras cuando se despliega o retrae la punta, y todo el mecanismo funciona con mucha seguridad.



Por otro lado, no es un bolígrafo para alguien descuidado. Esta hecho de una resina que se fractura fácilmente si sufre una caída. Estas fracturas son tan comunes que las boutiques Montblanc venden cañones de repuesto por un cuarto del precio del instrumento nuevo. He leído muchos ataques a Montblanc por la fragilidad de la “resina preciosa” con que hacen sus instrumentos, pero las fracturas tras una caída se deben al descuido del usuario y no a las cualidades intrínsecas del material con que está hecho. Es muy frecuente que sea alguien distinto al dueño quien deje caer un instrumento de escritura de 350 dólares.


Peso y dimensiones.

Con sus 15 centímetros de largo, es muy grande. Exhibe un gran diámetro en el agarre, lo que hace más soportable la tortuosa tarea de escribir con un bolígrafo. Me va muy bien, pero podría ser inapropiado para alguien con manos pequeñas.



Desempeño.

Utilizo un repuesto B (broad o ancho) original de Montblanc, y es uno de los repuestos de bolígrafo más suaves que he usado.


Mantenimiento.

Es fácil de limpiar con un trapo de algodón humedecido con agua.


Costo y valor.

Es un bolígrafo muy costoso, pero con el debido cuidado puede durar toda una vida.


Conclusión.

Me alegra haberlo comprado, ya que hace casi soportable escribir con un bolígrafo.