Pelikan Tradition M205 con plumín I (itálico) – Evaluación completa con fotografías y muestras de escritura

Introducción y primeras impresiones:

Al abrir la caja, lo primero que me maravilló de esta Pelikan Tradition M205 es su hermosísimo color blanco crema. Al asirla por primera vez, se siente bien construída, pero extremadamente liviana. Viene en la caja típica de Pelikan, capaz de albergar cómodamente tres instrumentos de escritura a la vez. También le acompaña una guía de uso/garantía.

1.-) Apariencia y diseño (7 de 10):

Pelikan ofreció su primera pluma fuente en 1929. Ese modelo – conocido a partir de 1931 como “Pelikan 100” – introdujo el primer alimentador de émbolo/pistón telescópico disponible comercialmente. La Pelikan Tradition M205 moderna está basada en su predecesora Pelikan 100. Fuera de algunas modificaciones estéticas y funcionales menores, el diseño de la Pelikan M205 ha sido exitoso durante 80 y tantos años.

El capuchón es de plástico brillante de color blanco crema. Tiene un solo anillo de acabado plateado brillante en el extremo de la boca, cubriendo completamente la parte exterior del labio. El clip tiene un hermoso diseño con forma de pico de pelícano, que incluye hasta los dos ojos del ave. Está fabricado en acero de acabado plateado brillante. En el extremo del capuchón se observa una “joya” plástica con el logo del fabricante pintado.

Tanto el cañón de la pluma como el asa del alimentador de émbolo son del mismo plástico brillante de color blanco crema que conseguimos en el capuchón. Al final del cañón se encuentra una ventana traslúcida de color gris claro que permite observar el nivel remanente de tinta con muchísima facilidad. Le sigue la rosca que asegura el capuchón, y una zona de agarre relativamente corta.

2.-) Construcción y calidad (7 de 10):

La pluma se siente ridículamente liviana en la mano, pero sin dejar de dar la impresión de ser duradera, y estar muy bien fabricada. Se pueden ver y sentir al tacto 2 marcas de moldes a lo largo de la rosca y el agarre de la sección. El capuchón es muy liviano, pero parece duradero.

No se observan rebabas ni otras marcas de fabricación. La rosca de la sección se acopla de forma precisa al capuchón.

3.-) Peso y dimensiones (8 de 10):

Las dimensiones y peso de la pluma son las siguientes:

  • Tapada: 126 mm.
  • Destapada: 121 mm.
  • Posteada: 148 mm.
  • Diámetro: 11,9 mm.
  • Peso vacía: 13 gr.

Por lo general no posteo mis plumas fuente, pero siento que la Pelikan Tradition M205 es muy corta para ser usada sin hacerlo.

El capuchón se postea firmemente al final del cañón. Una vez posteada, la pluma se siente muy bien balanceada, y del largo necesario. El grosor en el punto de agarre es cómodo, sin ser ni muy ancho ni muy fino.

Pelikan Tradition M205 al lado de la Pelikan Souverän M800

La pluma posteada tiene el peso necesario para escribir cómodamente, pero sin ser fatigosa en largas jornadas de escritura.

4.-) Plumín y desempeño (9 de 10):

El fabricante ofrece este modelo con plumines EF (extra fino), F (fino), M (medio), B (broad/ancho) e I (itálico). Escogí mi pluma con un plumín I (itálico). Todos estos tamaños de plumín son fabricados en acero, y pulidos dándoles un color plateado brillante.

El conjunto Plumín/Collar/Alimentador puede desenroscarse fácilmente de la sección, e intercambiarse por otro. Pelikan vende estos conjuntos separadamente, de forma que se pueden tener cinco puntos diferentes (EF, F, M, B e I) en una misma pluma. Si no nos molesta acoplarle un plumín dorado, esa selección se extiende aún más, contemplando otros puntos como BB (doble ancho), OM (oblicuo medio), OB (oblicuo ancho) y OBB (oblicuo doble ancho).

El plumín I (itálico) de mi Pelikan M205 es bastante firme e inelástico, muy suave, y muy húmedo. Su desempeño original de fábrica es tan bueno, que funcionalmente tiene poco que envidiarle al IB en mi Pelikan Souverän M800, que fue ajustado por John Mottishaw.

Plumín I en la Pelikan Tradition M205, comparado al Plumín IB en la Pelikan Souverän M800

Respecto a la geometría del este plumín I, los trazos aislados verticales son entre 2 y 2,5 veces más gruesos que los trazos aislados horizontales. Esa variación de línea se vuelve casi imperceptible en mi letra cursiva. A todo efecto práctico, este plumín I de Pelikan se comporta más como un plumín BB convencional.

5.-) Alimentación y mantenimiento (10 de 10):

La pluma se alimenta con el mecanismo de émbolo/pistón telescópico que Pelikan ha empleado desde 1929. El émbolo se desliza suavemente y obtiene una carga completa en el primer intento. El cañón almacena unos respetables 1,1 ml de tinta.

El mecanismo de émbolo/pistón también facilita la limpieza de la pluma. Basta con cargar y luego expulsar agua limpia unas 10 o 12 veces para eliminar cualquier residuo de tinta del depósito. Otra ventaja a la hora de dar mantenimiento a la pluma consiste en la posibilidad de desenroscar el conjunto Plumín/Collar/Alimentador para acceder al reservorio de tinta.

6.-) Costo y valor (10 de 10):

Compré la pluma en Fahrney’s Pens, a través de su tienda en línea en amazon.com. Las Pelikan Tradition M205 con plumines no-itálicos costaban 98,00 dólares americanos, pero  el modelo con este plumín I (itálico) costó 120,00. Con solo considerar el sistema de alimentación por émbolo, y su plumín itálico de fábrica, puedo justificar fácilmente su precio.

Conclusión y puntaje final (51 de 60 u 85 %):

Es una pluma bien fabricada, con un diseño clásico y hermoso, un sistema de alimentación muy confiable que almacena una gran cantidad de tinta, plumines intercambiables, y un plumín no tradicional.

Maracaibo, 17 de octubre de 2012.

Lamy Safari – Evaluación completa con fotografías y muestras de escritura

Introducción y primeras impresiones.

Hace algún tiempo le regalé una “2010 limited edition Lamy Safari Pink” con plumín F a mi hija mayor. La entinté y probé antes de entregársela, y recuerdo que su plumín producía un suave y húmedo trazo sobre el papel. Si bien poseo tres ejemplares de la muy similar Lamy Al-Star, hasta hace una semana nunca había comprado una Lamy Safari para mi uso personal.

La descubrí al pasar frente a una tienda de marroquinería que también vende algunos artículos de escritura, sobre todo de la marca Cross. Me gustó su hermoso color aguamarina, y ya que su precio era adecuado para mi presupuesto, decidí darme el pequeño gusto de traerla conmigo a casa. Una rápida consulta en la red me permitió identificarla como la “2011 limited edition Lamy Safari Aquamarine”.

La pluma vino empacada en una caja de cartulina, junto a un cartucho con tinta lavable de color azul. No incluye manual de instrucciones ni conversor.

1.-) Apariencia y diseño (6 de 10).

Es un bonito instrumento de escritura de diseño utilitario y hermoso color, muy apropiado para un estudiante debido a su bajo costo, y la alta resistencia al maltrato del plástico ABS del que está fabricado.

La pluma está constituida por cuatro piezas termomoldeadas de color aguamarina, que luego han sido pulidas para remover las marcas de los moldes y darle un acabado brillante.

El cañón posee dos cortes que permiten apreciar el nivel de tinta remanente en el cartucho o conversor de tinta. Hacia el final del cañón se aprecia la palabra “LAMY” en bajorrelieve en el plástico.

El área de agarre de la sección es de forma semicircular en su parte inferior, y presenta dos superficies planas para la colocación de los dedos índice y medio en su parte superior. Dichas superficies planas están centradas con respecto al plumín, permitiendo el uso de la pluma por personas derechas o zurdas de forma indistinta.

El capuchón a fricción finaliza en un botón con indentación en forma de letra equis. El poco agraciado gancho del capuchón es muy parecido a un clip de sostener papeles, y está fabricado en acero cromado. No es particularmente útil para prenderse a una camisa, pero me ha resultado muy práctico para sostener en su sitio la página del libro de sonetos que estoy copiando en estos días. No es muy bonito, pero no se ve demasiado mal en un instrumento utilitario.

2.-) Construcción y calidad (7 de 10).

Es una pluma sólida y bien fabricada, que no presenta marcas de termomoldeado en sitios visibles. La rosca que une la sección y el cañón es muy precisa y sin juego. Se siente muy resistente al maltrato, y si bien espero jamás dejarla caer, no creo que sufra mucho si sucede.

3.-) Peso y dimensiones (8 de 10).

Sus dimensiones son las siguientes:

  • Tapada: 14,00 centímetros.
  • Destapada: 13,00 centímetros.
  • Posteada: 16,60 centímetros.

Es muy liviana, pero su escaso peso no incomoda en lo más mínimo.

Diría que es una pluma grande y puede ser usada sin postear sin ningún problema. El capuchón se postea de forma muy segura, pero la pluma posteada adquiere un largo caricaturesco que afecta adversamente el balance.

4.-) Plumín y desempeño (6 de 10).

Mi pluma vino con un plumín M en acero inoxidable. La entinté inicialmente con el cartucho que vino con ella, y comenzó a escribir con un trazo muy seco que provocaba fallas de flujo en los ascendentes rápidos de algunas letras de mi cursiva. Además, rascaba desagradablemente el papel en mi típico agarre casi vertical, pero suavizaba bastante al disminuir el ángulo de “ataque”. Debido a la geometría de estos plumines, es difícil abrir la separación entre sus alas. Sin embargo, me las arreglé para incrementar esa separación y así aumentar el flujo de tinta. Me costó lograr el flujo adecuado, y como consecuencia del ajuste, el plumín comenzó a omitir algunos trazos iniciales. Como es usual en muchas plumas nuevas, después de unas 20 o 30 páginas de escritura comenzó a arrancar de forma confiable.

Lamy ofrece para estas plumas con plumines de acero con punta de iridio en tamaños EF (extra-fino), F (fino), M (medio) y B (broad o ancho). También ofrece plumines de reemplazo hechos en acero en los puntos antes descritos, y adicionalmente plumines con punta itálica sin iridio en tamaños 1,1 mm, 1,5 mm y 1,9 mm. Todos los plumines son fácilmente intercambiables sin el uso de herramientas.

Para el momento cuando entinté la pluma con Sheaffer Skrip Green, el plumín estaba escribiendo perfectamente. Es importante mencionar que estos plumines son extremadamente rígidos, y no variarán el ancho del trazo independientemente de la presión que se ejerza contra el papel.

5.-) Sistema de alimentación y mantenimiento (10 de 10).

La pluma es alimentada por cartuchos propietarios Lamy, o por conversores Lamy modelo Z24.

Los cartuchos Lamy almacenan gran cantidad de tinta, y constituyen una buena opción para estudiantes que no pueden cargar a cuestas una botella de tinta todos los días.

Lamy ofrece tres tipos distintos de conversores, pero solo el modelo Z24 funciona bien en las Lamy Safari. Estos conversores Z24 poseen unas “orejas” laterales que aseguran el conversor a unas lengüetas especiales en la sección de las plumas Lamy Safari. Son los mejores conversores que he usado en pluma alguna hasta el día de hoy.

6.-) Costo y valor (8 de 10).

Compré mi Lamy Safari por el equivalente a 28 dólares americanos, pagados en modela local. La pluma viene sin conversor, pero puedo utilizar los que había comprado en PenGallery por 5 dólares americanos para mis Lamy A-Star. También le sirven los 2 plumines itálicos de 1,5 mm que había comprado en PenGalery por 14 dólares cada uno.

Conclusión y puntuación final (45 de 60 ó 75 %).

A pesar de los problemillas que me ha causado el flujo de la pluma, me ha gustado bastante. El color es hermoso, se ve muy resistente y escribe satisfactoriamente. Es perfecta para permanecer en el escritorio y tomar notas cortas con tan solo halar el capuchón, sobre todo porque es difícil de dañar y fácil de reemplazar en caso de extravío. Curiosamente, muchas de las cosas que me exasperan en las Lamy Al-Star pasan desapercibidas en esta Lamy Safari.

Maracaibo, 4 de marzo de 2012.

Montblanc Meisterstück LeGrand 147 Traveler – Evaluación completa con fotografías y muestras de escritura

Introducción y primeras impresiones:

Hace unos meses, uno de los directores de la empresa donde trabajo desde hace 15 años, entró a mi oficina para mostrarme una Montblanc 147 que había comprado usada. Como ambos compartimos la afición por las plumas fuente, es usual que nos mostremos cada nueva adquisición a la primera oportunidad que tengamos.

La pluma usada que había comprado estaba en muy buenas condiciones tanto estéticas como funcionales. Solo exhibía señales de uso en forma de opacidad de su resina negra, pero sin rayones significativos. Por encargo de su dueño, envié la pluma al taller Montblanc en Caracas, a través de la boutique Montblanc de mi ciudad. Un par de semanas más tarde, la pluma estaba de vuelta después de haber sido pulida hasta alcanzar el brillo maravilloso de una pluma nueva.

Como mi amigo fue quien retiró la pluma cuando regresó a la boutique de Maracaibo, no volví a ver el instrumento hasta hace dos semanas, cuando de nuevo visitó mi oficina para entregármelo como “regalo de navidad”. Él había comprado otra 147 nueva con un plumín más a su gusto, y quería que yo tuviese este ejemplar. Recibí agradecido esta hermosa pluma, su estuche de cuero original y tres cajas de cartuchos Montblanc.

El hermoso estuche de cuero que acompaña a esta pluma, protege el instrumento a la vez que contiene compartimientos especiales que almacenan un total de 6 cartuchos. Un detalle muy especial en el diseño de este estuche es la ventana en la funda que sostiene la pluma, que permite ver y tocar las bandas del capuchón en todo momento.

1.-) Apariencia y diseño (10 de 10).

Tiene la típica forma de habano de la línea Meisterstück, luego del rediseño de 1952. El diseño es elegante, discreto y conservador. La pluma está hecha de “resina preciosa” negra, pulida y brillante, apenas adornada por el gancho del capuchón, las bandas del capuchón, y un anillo al fondo del cañón, todos bañados de oro de 18 quilates.

El capuchón está coronado por el logo de Montblanc en color blanco. El gancho tiene grabados el número de serie individual de la pluma y la palabra “GERMANY” en discretos bajorrelieves, pero la parte oculta del gancho no presenta el altorrelieve con la palabra “Pix®”. Esto me permite saber que este instrumento fue fabricado entre 1991, cuando se empezaron a grabar los números de serie, y 1997, cuando se comenzó a grabar la palabra “Pix®”. Adyacentes a la boca del capuchón se encuentran tres bandas metálicas bañadas en oro: dos muy delgadas que enmarcan a una tercera de unos 3 mm de ancho. Esta última posee las palabras “Montblanc” y “Meisterstück” grabadas en muy elaborados bajorrelieves. Se requieren 1 ¼ vueltas para retirar el capuchón de la pluma tapada.

Al ser una pluma alimentada mediante cartuchos, la sección carece de visor de nivel de tinta. El cañón de la pluma es de resina negra y es indivisible de la sección, de la que es separado por la rosca de acople con el capuchón.

En el extremo del cañón opuesto al plumín, se encuentra un delgado anillo metálico bañado en oro que oculta una rosca metálica interna (hembra). Dicha rosca sirve de acople al mecanismo de alimentación, constituido por un marco metálico semi-cilíndrico unido solidariamente al culote de resina del fondo del cañón. El marco sostiene dos cartuchos “International Short”, uno con su boca hacia el plumín y otro invertido. Cuando se colocan dos cartuchos nuevos en el marco, y este se enrosca en la pluma girando el culote, el primer cartucho se perfora y comienza a suministrar tinta al alimentador, mientras que el segundo cartucho queda en reserva.

2.-) Construcción y calidad (8 de 10).

La pluma está fabricada de forma magnífica, exhibiendo tolerancias precisas que proporcionan una sensación de solidez y durabilidad. No se observa ni se percibe al tacto ninguna marca de moldeado o maquinado en las piezas hechas de resina. El gancho del capuchón está hecho de metal bañado en oro, y su forma y acabado son inmaculados. Las bandas del capuchón están muy bien terminadas, y las letras grabadas en la banda central son exquisitamente detalladas, y con contornos muy precisos. El marco portador de los cartuchos, que permanece oculto la mayoría del tiempo, también está magníficamente terminado y grabado con las palabras “MONT”, “BLANC” y “GERMANY” en precisos bajorrelieves.

Mi ejemplar presenta una profusa corrosión en la parte frontal del marco portador de cartuchos, en un área que está en contacto con la base interna de la sección de la pluma. No es lo suficientemente grave para preocuparme o tomar correctivos, pero constituye definitivamente una falla en el diseño. Por esta razón, he sustraído 2 puntos de esta parte de la evaluación.

3.-) Peso y dimensiones (10 de 10).

Es una pluma muy liviana y muy bien balanceada. Sus dimensiones me son muy cómodas, tanto para usarla sin postear, como para llevarla conmigo tapada. No me cabe duda que la podría usar por horas sin sentirme fatigado.

La tapa se postea de forma muy firme y segura, pero – como de costumbre – no me gusta la longitud de la pluma posteada. Eso es más una preferencia personal que un defecto del instrumento, y estoy seguro que quienes acostumbran postear sus plumas, la encontrarán muy cómoda también.

Las dimensiones son las siguientes:

  • Tapada: 148 mm.
  • Destapada: 127 mm.
  • Posteada: 159 mm.

4.-) Plumín y desempeño (8 de 10).

Las plumas Montblanc recientes indican el tamaño del punto de sus plumines mediante una etiqueta removible, colocada aleatoriamente en alguna parte de su cañón. Cuando recibí esta pluma usada, dicha etiqueta había sido retirada, de forma que me es imposible saber que tamaño de punto tiene. De acuerdo a mi limitada experiencia con plumines Montblanc, mi 147 pareciera estar dotada de un plumín F (fino).

El plumín está fabricado en oro de 14 quilates, parcialmente cubierto con rodio para darle una apariencia a dos tonos. Escribe con mucha suavidad, pero a la vez exhibe un poquitín de “diente” que permite apreciar la textura del papel. Deposita una húmeda línea de tinta que produce algo de “feathering” en papeles muy porosos, pero que no causa problemas en la mayoría de los papeles baratos que uso a diario.

Respecto a la ornamentación del plumín, es muy similar a la de otros plumines de la serie Meisterstück. Está ricamente adornado con bajorrelieves de volutas, el logo del fabricante con una elaborada M inscrita en él, y las inscripciones “4810”, “14K”, “Montblanc” y “585”.

Es un excelente plumín rígido, sin ser un clavo. Se puede incrementar el grosor de la línea en un 30 % al presionarlo contra el papel, pero se necesita aplicar una presión excesiva que terminaría dañando el plumín o la sección en el largo plazo. Mi única queja sería su absoluta falta de personalidad, ya que deposita un trazo difícilmente discernible del de un fineliner (marcador fino de punta de felpa).

5.-) Sistema de alimentación y mantenimiento (7 de 10).

Esta pluma es alimentada mediante cartuchos “International Short” insertados en un marco que se enrosca al fondo del cañón, y que almacena un cartucho en uso y otro en reserva. Sumados, ambos cartuchos suministran poco más de un mililitro de tinta, suficiente para escribir unas 10 o 12 páginas manuscritas con su plumín de punto F.

Los cartuchos Montblanc, cuyas dimensiones son muy precisas y consistentes de uno a otro, funcionan perfectamente en el marco portador de la pluma. Cartuchos de otros fabricantes como Pelikan, Private Reserve Ink e Inoxcrom, me han dado frecuentes problemas debido a lo inconsistente de sus dimensiones. Usualmente requieren que recorte sus culotes con una navaja para disminuir su longitud lo suficiente como para que quepan en el marco portador. El recorte debe ser hecho con mucho cuidado, debido a que un cartucho muy corto podría salirse del marco mientras este está dentro de la pluma, y trabar todo el conjunto.

Debido a la geometría del marco portador de cartuchos, es imposible utilizar un conversor “International”. En consecuencia, la única forma de utilizar tinta de una botella, es el rellenado de cartuchos usando una jeringa. Este aspecto no resta puntos al evaluar esta pluma debido a que su fabricante ofrece una pluma dimensionalmente idéntica, alimentada mediante pistón integrado, por un precio 10 % menor. Esa pluma es la Montblanc Meisterstück LeGrand 146.

Mi letra cursiva es grande, y suelo escribir bastante cada día, de forma que debo insertar un nuevo cartucho con frecuencia. Considerando que la tinta Montblanc en cartuchos es, en precio por mililitro, 7 veces más cara que la misma tinta en botella, escribir con esta pluma puede resultar bastante caro. Por otro lado, nada supera la comodidad y rapidez de utilizar cartuchos cuando estoy lejos de mi escritorio.

El mantenimiento de esta pluma me parece menos complicado que el de una pluma a pistón, pero más complicado que el de una pluma a cartuchos/conversor tradicional. Curiosamente, el cartucho de limpieza Montblanc evaluado en ese blog no funciona en esta pluma.

6.-) Costo y valor (no aplica).

Esta hermosa pluma fue un obsequio de alguien que aprecio, quien también es un coleccionista de instrumentos de escritura. Tiene un valor sentimental inconmensurable y por tanto he excluido este aspecto de la evaluación.

Conclusión y puntaje final: 43 de 50 o 86 %.

¡Me encanta esta pluma! Sus dimensiones hacen muy fácil llevarla conmigo a cualquier lugar, está magníficamente fabricada, puedo escribir por horas con ella sin fatigarme, y tiene la forma de habano que me es tan placentera y familiar. Alimentarla de tinta es un poco costoso, pero pienso que bien vale la pena. No la cambiaría por mi 149, pero la uso más a menudo que aquella. Definitivamente, la voy a usar con frecuencia.

Maracaibo, 19 de diciembre de 2011.

Montblanc Edición de Escritores 2007 William Faulkner – Evaluación completa con fotografías y muestras de escritura

Introducción y primeras impresiones.

Hace dos años, en la boutique Montblanc de mi ciudad, sostuve por primera vez una pluma Montblanc de Edición de Escritores. Se trataba de la edición del año 2009 dedicada a Thomas Mann, quien casualmente es mi escritor alemán favorito. Esa pluma fuente es, sin lugar a dudas, la más imponente y mejor fabricada que he tenido entre mis manos. Debido a que me considero un usuario más que un coleccionista, nunca he comprado la Mann debido a su peso, que a mi criterio es excesivo para su uso en largas sesiones de escritura. Tapada o posteada, la Thomas Mann pesa 57,5 gramos, peso que se reduce a 33,2 gramos cuando se prescinde del capuchón. En esa ocasión compré la Montblanc Meisterstück 149 que fue evaluada en este blog, y que hoy día considero mi mejor pluma.

Mi colección ha llegado al punto donde soy muy selectivo al comprar una nueva pluma fuente, debido a que solo instrumentos verdaderamente excepcionales llaman mi atención. Con esa premisa en mente, visité la Joyería Mara – otro distribuidor autorizado Montblanc de mi ciudad – donde me encontré con las ediciones de escritor dedicadas a Virginia Wolf, William Faulkner y George Bernard Shaw. La Wolf me parece muy femenina, la Faulkner está dedicada a un autor norteamericano cuya obra no me interesa, y la Shaw, casi tan portentosa como la Mann, supera a esta última en su colosal peso: 61,4 gramos tapada o posteada y 31,4 gramos destapada. Adicionalmente, la Shaw posee un visor de nivel de tinta que bien puede comportarse mal con las tintas rojas que me gusta usar con frecuencia. Luego de un par de horas de sostener los instrumentos, mirarlos bajo mi lupa de 20 aumentos, y ponderar mis deseos, se impuso la ergonomía, la ausencia de un visor de nivel de tinta, el peso relativamente liviano y la similaridad dimensional con una Pelikan M800. La William Faulkner es mía.

El instrumento de escritura viene en un estuche que simula un libro de Faulkner. Le acompaña un folletillo que habla del autor y su obra, y que también hace las veces de certificado de garantía. Mi pluma fuente tiene la inscripción 15921/16000 grabada en bajorrelieve en la resina del capuchón.

1.-) Apariencia y diseño (10 de 10).

Esta pluma esta modelada en reminiscencia a los instrumentos con domo de entre los años 1910 y 1920, cuando la compañía todavía se llamaba Simplo Filler Pen Company. A pesar de las vistosas bandas metálicas que recubren parcialmente tanto el capuchón como el cañón, el instrumento no pierde su aspecto conservador y sencillo, apropiado para su uso diario en la oficina.

El capuchón está coronado por un prominente botón negro en forma de domo, en cuyo centro se observa el logo del fabricante en resina de color marfil. Debido a la geometría del domo, el logo de Montblanc aparece bastante aplanado, con una forma similar a un Magen David. Bajo el botón, la longitud visible del capuchón está formada primero en resina, y luego en metal, en proporciones más o menos iguales. La resina se percibe inicialmente de color marrón muy oscuro, pero cuando se gira la pluma en la mano se observan múltiples tonalidades nacaradas que le dan una apariencia de profundidad y tridimensionalidad realmente hermosa. Sobre esta preciosa resina se ha repujado la firma de William Faulkner, que luego ha sido cubierta de pintura blanca para resaltarla. El extremo del capuchón más cercano a su boca está recubierto por una funda metálica plateada acanalada transversalmente.

El gancho del capuchón es de metal plateado y de diseño sencillo, siendo muy efectivo al cumplir su función. Su parte oculta contiene grabadas las palabras “GERMANY” en bajorrelieve y “Pix®” en altorrelieve. A diferencia de los ganchos de capuchón de las plumas Montblanc de producción regular, este no lleva grabado el número de serie de la pluma. Dicho número – 15921/16000 en mi pluma – está repujado en la propia resina del capuchón.

La sección de la pluma comienza en un delgado anillo metálico ubicado justo sobre la rosca que se acopla al capuchón para cerrar la pluma. Le sigue un área de agarre hecha en resina de color negro que termina en otro anillo metálico plateado ubicado justo antes de llegar al alimentador/plumín.

Bajo la rosca, comienza el cañón con una funda metálica plateada y acanalada idéntica a la antes descrita, y que cubre unas tres quintas partes de esta pieza. Luego nos volvemos a conseguir la bella resina marrón oscuro con tonalidades nacaradas que antes vimos en el capuchón. El mango del mecanismo de pistón está también hecho de la misma resina, y está adornado por dos anillos metálicos plateados.

No puedo negar que es un diseño muy vistoso, pero sigue proyectando la apariencia de un instrumento de escritura hecho para ser usado todos los días.

2.-) Construcción y calidad (8 de 10).

Es una pluma sólida y muy bien fabricada. La rosca que acopla el capuchón y el cañón es simplemente perfecta, así como el pulido de la resina y las fundas metálicas. Hay, sin embargo, una excesiva separación – apreciable incluso a simple vista – entre el anillo del gancho del capuchón y la pieza de resina que lo sostiene. Creo que se debe a un roscado insuficiente, pero ese defectillo es simplemente inaceptable en un instrumento de este precio.

3.-) Peso y dimensiones (10 de 10).

Las dimensiones y peso de esta pluma sin postear son un sueño en mis manos. Diría que es similar a una Pelikan M800, pero mejor balanceada hacia el plumín debido al profuso uso de metal en el frente del cañón.

Posteada, la pluma es un poco pesada y ridículamente larga. Por lo general no uso mis plumas posteadas, por lo que esa característica no me afecta.

Los valores precisos son:

  • Tapada: 138 mm.
  • Destapada: 126 mm.
  • Posteada: 162 mm.
  • Peso tapada: 43,2 gramos.
  • Peso destapada: 24,3 gramos.

4.-) Plumín y desempeño (8 de 10).

El tamaño del punto de mi plumín es M (medio), debido a que era el único tamaño disponible. Está fabricado en oro de 18 quilates, bañado en rodio en su mayor parte.

Es un plumín muy suave, con un dejo de “diente” que me permite sentir la textura del papel mientras escribo. Es firme, sin ser un clavo, y deposita una húmeda línea de tinta cuyo grosor coincide con mis expectativas para un M occidental.

Durante las primeras 50 o 60 páginas que he escrito, el plumín me ha dado algunos dolores de cabeza. Se ha negado a escribir con tinta Waterman Violeta, mostrando horrorosas omisiones de trazo que se han extendido por líneas enteras, y que al final me han obligado a cambiar de tinta. Tampoco le han gustado los papeles muy lisos, donde omite con frecuencia los ascendentes iniciales de la primera palabra de cada línea, y casi cualquier trazo horizontal para cruzar las “t”. Estoy casi seguro que John Mottishaw diagnosticaría el problema como un plumín cuyo pulido ha creado “round inner-margins”. Este pulido aumenta la suavidad de trazo en detrimento de la confiabilidad en el inicio del flujo de tinta en el instante que el plumín toca el papel. El maestro solucionaría el problema en 3 o 4 minutos, pero como no quiero separarme de la pluma, tendré que esperar por el desgaste natural del plumín para lograr la mejora. Espero que todo mejore en unas 300 o 400 páginas manuscritas.

Con tintas Waterman South Sea Blue, Montblanc Royal Blue, Diamine Crimson y Private Reserve Ink Sherwood Green, el plumín se comporta de forma aceptable, con omisiones aquí y allá que no molestan demasiado.

La ornamentación y grabados de los plumines de cada edición de escritores de Montblanc son elementos primordiales en el diseño de estas plumas fuente. En el caso de la William Faulkner, el plumín de oro de 18 quilates ha sido recubierto de rodio en su mayor parte. En la parte alta del plumín, están exquisitamente grabados los contornos de una nube que está siendo atravesada por un biplano, detalles ambos resaltados por el color dorado del oro descubierto de rodio. El grabado del biplano es tan detallado que se pueden distinguir fácilmente el timón de profundidad, el de dirección, el marco de las alas y el tren de aterrizaje. Bajo este hermoso diseño y en un área recubierta de rodio se observan bajorrelieves de “4810”, el logo de Montblanc con una “M” circunscrita, “2007”, “18K”, “750” y “Montblanc”. El “2007” se refiere al año de fabricación de esta edición limitada, 58 años luego de que el autor recibiera el Premio Nobel de Literatura por “su poderosa y artísticamente única contribución a la novela norteamericana contemporánea”. La atención al detalle y soberbia ejecución puesta en la fabricación de este plumín me ha dejado sin aliento. ¡Bravo Montblanc!

5.-) Sistema de alimentación y mantenimiento (10 de 10).

La pluma es alimentada mediante un mecanismo de pistón. No sé exactamente que volumen de tinta almacena, pero ha demostrado tener una autonomía más que adecuada. La ausencia de un visor de nivel de tinta impide saber en nivel remanente, pero considerando que uno de mis criterios para escoger esta pluma era esa ausencia, no me puedo quejar.

El mecanismo de pistón logra una carga completa de tinta en un primer intento, y funciona de forma muy suave.

El mantenimiento de la pluma debe ser hecho por el taller autorizado Montblanc. Para la limpieza general y lubricación del mecanismo de pistón, bastará el taller autorizado Montblanc local. Cualquier trabajo más complicado deberá ser ejecutado por el taller de Hamburgo, en Alemania. La pluma debe ser utilizada profusamente durante sus dos primeros años de comprada, con la finalidad de exponer cualquier problema potencial durante el período de garantía. Por lo general, utilizando la pluma a diario se requerirá un costoso envío a Alemania cada 15 o 20 años.

6.-) Costo y valor (10 de 10).

He escogido esta pluma para cerrar mi colección por todo lo alto. Ya tengo suficientes instrumentos maravillosos para deleitarme con ellos por los próximos 20 años, y deseo dedicarle más tiempo a la escritura y a la lectura. Solo en ese contexto puedo justificar los 900 dólares americanos invertidos en la Montblanc Edición de Escritores 2007 William Faulkner, adquirida en condición NOS (inventario viejo de artículos nuevos). Es el instrumento de escritura más caro que poseo, pero creo que bien vale su precio.

Conclusión y puntuación final (56 de 60 o 93 %).

La Montblanc Edición de Escritores 2007 William Faulkner es una pluma fuente de apariencia muy sobria y seria, cuyo diseño está lleno de exquisitos detalles, fabricados de forma precisa con los mejores materiales disponibles. A la casi indescriptible belleza de su resina de color marrón oscuro con reflejos nacarados, se le une uno de los plumines más hermosamente ornados que se han fabricado. Toda esta belleza es además acompañada por una ergonomía muy apropiada para la escritura frecuente y prolongada.

El mecanismo de alimentación mediante pistón de Montblanc funciona excelentemente, y me atrevería a asegurar que casi está a la par de mecanismos similares de Pelikan, los mejores del mundo.

A pesar de lo temperamental de su plumín, me encanta escribir con esta pluma fuente. Su sobriedad me permite utilizarla en el día a día de la oficina sin llamar demasiado la atención, y es de esos instrumentos que despierto utilizas y dormido sueñas con utilizar. Ha redondeado mi colección tan magníficamente, que siento no necesitar nada más.

Maracaibo, 21 de noviembre de 2011.

Targa by Sheaffer con plumín M – Evaluación completa con fotografías y muestras de escritura

Introducción y primeras impresiones.

Muchos lectores de este blog se preguntan la razón de mi severidad e intolerancia ante el mal desempeño de una pluma fuente. La razón es el instrumento de escritura que me dispongo a evaluar mientras escribo estas líneas: la Targa by Sheaffer. Fue la primera que compré al retomar mi interés por las plumas fuente hace un par de años, y su excelentísimo desempeño estableció un alto estándar contra el que comparo cualquier otra pluma.

Las plumas vinieron empacadas en cajas plásticas forradas en vinil rojo en su exterior, y tela acolchada beige en su interior. Cada una vino acompañaba de un pequeño folleto de instrucciones/garantía, un cartucho Sheaffer bastante evaporado tras años de almacenaje, y un conversor tipo “press-bar”.

1.- Apariencia y diseño (6 de 10).

La Targa entró al mercado en 1976, y permaneció en producción hasta 1999. Durante ese cuarto de siglo se ofrecieron 70 acabados distintos en las plumas de tamaño “Classic”, y algunos menos en las plumas de tamaño “Slim”, para un total de 120 modelos distintos de producción regular. También se produjeron pequeñas cantidades de ediciones limitadas muy exclusivas y costosas. Las Targas más económicas poseen plumines de acero inoxidable, pero la mayoría de los modelos de producción regular posee plumines de oro de 14 quilates.

La forma básica es bastante aburrida: un cilindro cuyo diámetro se va achicando hacia uno de sus extremos, el extremo opuesto al capuchón. El gancho del capuchón es bastante “cuadrado”, con una rendija en el medio, y todo coronado por el conocido punto blanco en altorrelieve que le sirve de logo al fabricante. El extremo cerrado del capuchón termina en un botón de plástico negro, rodeado de una banda metálica decorativa ornada con la inscripción “SHEAFFER U.S.A.”.

Esta evaluación fue escrita con mi Targa by Sheaffer modelo 1081 Malachite Green Ronce, pero también poseo una en el modelo 1007 Geometric Gold Plated que muestro en las fotografías. Ambas plumas en mi poder son del tamaño “Classic”, y sus partes son intercambiables. De hecho, tengo la mala costumbre de mezclar componentes de ambos ejemplares para lograr una apariencia más alegre.

El acabado de mi primer Targa, conocido como Malachite Green Ronce, es una laca verde muy oscura atravesada por vetas verde claro. El patrón de vetas tiene una apariencia tridimensional, y ha sido pulido hasta darle mucho brillo. Las partes metálicas visibles están bañadas en oro. La terminación de mi otra Targa es una base metálica cruzada por un patrón de surcos bastante profundos, que luego ha sido electroplateada en oro y pulida a espejo.

2.- Construcción y calidad (7 de 10).

Es una pluma sólidamente construida, que me transmite una sensación de durabilidad. Está bien terminada, pero puedo observar pequeños descuidos aquí y allá, particularmente en el modelo laqueado. Por ejemplo, la banda metálica que confina la laca en el tope del capuchón posee uno de sus extremos mal redondeados y sin pulir.

3.- Peso y dimensiones (10 de 10).

Visualmente, la pluma es un poco chica para mi gusto; funcionalmente, tiene las dimensiones y el peso perfectos para usarla sin postear durante horas.

Por lo general no posteo mis plumas, pero postear la Targa se me hace particularmente tortuoso pues la longitud se incrementa exageradamente, se desbalancea hacia atrás debido al peso del capuchón, y se corre el riesgo de rayar el acabado del cañón con el clutch metálico del capuchón.

Las dimensiones y el peso son:

  • Tapada: 13,50 cm.
  • Destapada: 12,10 cm.
  • Posteada: 16,00 cm.
  • Díametro: 11 mm.
  • Peso tapada sin conversor: 25 gramos.
  • Peso (sin postear, con conversor + tinta): 18 gramos.

4.- Plumín y desempeño (10 de 10).

Ambos plumines son M (medium), único tamaño de punto disponible donde las compré. Lo más interesante del plumín de las Targa by Sheaffer es que es de tipo encastrado (“inlaid”), herencia de los plumines utilizados por Sheaffer en sus mejores plumas fuente de los años 50. Es un tipo de plumín de inmejorable desempeño, que fue eventualmente abandonado por lo complicado y costoso de su fabricación.

Los plumines de mis Targa son de oro de 14 quilates. Ambos son muy suaves, con un dejo de “diente” casi imperceptible, pero presente. Rígidos, sin ser un clavo. Digamos que son algo “elásticos”, pues se deforman un poco al presionarlos sobre el papel, sin variar el grosor del trazo. Depositan una húmeda línea cuyo grosor es consistente con mis expectativas para su punto M. Funcionan muy bien con todos los papeles que tengo, y tienen un flujo excelente con todas las tintas que he probado con ellos, desde las más húmedas hasta las más secas.

5.- Sistema de alimentación y mantenimiento (8 de 10).

Las Targa son alimentadas mediante cartuchos propietarios Sheaffer, o mediante conversor de tipo “press-bar”. Aburrido a más no poder, pero funciona muy bien, a juzgar por el excelente flujo en cualquier papel y con cualquier tinta.

Los cartuchos Sheaffer almacenan una gran cantidad de tinta; el conversor, un poco menos, pero aún suficiente para escribir una decena de páginas en papel muy absorbente y con una tinta fluída.

El sistema “press-bar” del conversor es fácil de usar, y es muy práctico para limpiar la pluma antes de cambiar el color de tinta o antes de guardarla.

6.-) Costo y valor (10 de 10).

Compré las plumas NOS (“New Old Stock” o inventario viejo de artículos nuevos) en “Edward Fumador”, en el Centro Comercial “Delicias Norte” de Maracaibo. Pagué el equivalente a 72 dólares americanos por el modelo 1081 Malachite Green Ronce, y unos 100 por el modelo 1007 Geometric Gold Plated. Las últimas Targa by Sheaffer fueron descontinuadas 10 años antes de que yo comprara la primera, de manera que tuve suerte en encontrarlas.

Conclusión y puntuación final (51 de 60 u 85 %).

No hay nada especialmente atractivo en el diseño de estas plumas, y hasta diría que sus formas me aburren. Es su desempeño impecable el que me hace delirar por ellas. No he conocido el papel, tinta, o combinación de ambos que haga fallar a estas Targas, ni un instante, ni una sola vez. Incluso las he entintado con tintas al carbón (con sólidos suspendidos, no aptas para plumas fuente), y no han dudado un instante en depositar una línea húmeda y consistente. Simplemente no fallan.

La única desventaja que le consigo a mis Targas, es que cuando las uso por un tiempo, comienzo a sentirme inconforme con el desempeño de mis otras plumas fuente.

Parker 45 con plumín M – Evaluación completa con fotografías y muestras de escritura

Introducción y primeras impresiones.

Compré esta pluma poco después de comenzar mi colección, cuando conocía pocos proveedores locales, y básicamente compraba casi cualquier pluma fuente que se cruzara en mi camino. Este ejemplar de Parker tiene una estética que me es bastante atractiva, y su bajo precio me hizo adquirirla sin pensarlo mucho.

La pluma vino en un pequeño empaque desechable, acompañada de un cartucho Parker y un conversor de pistón deslizable. Como tantos otros instrumentos de escritura de bajo costo, no incluía un folleto de instrucciones.

1.- Apariencia y diseño (8 de 10).

La Parker 45 salió por primera vez al mercado en 1960, y fue diseñada como una pluma fuente para estudiantes. En ese año, la Parker 51 reinaba indiscutible en el mundo de las plumas fuente, tanto por su desempeño inmejorable como por su diseño futurista.

Si estuviésemos en 1960, esta Parker 45 se vería como una pluma alegre, joven y de fresco diseño. Vista en 2011, 51 años después de su introducción, la misma pluma se me antoja elegante y señorial, con la tranquila sobriedad de quien nada tiene que demostrar.

El capuchón es de acero cepillado, bellamente rematado por un botón y clip de color dorado que producen un atractivo contraste. Cerca de la boca del capuchón se encuentran grabados en bajorrelieve con las siguientes inscripciones: “IP”, “MADE IN UK”, “45”, el logo de Parker, “PARKER” y de nuevo “45”. El capuchón posee un “agujero de respiración” justo debajo del clip, hecho para evitar la condensación de humedad dentro del plumín.

La sección es de un plástico tan liviano, que produce la sensación de ser muy barato y efímero. Se acopla al magnífico capuchón por fricción, sin producir el esperado “click” al final de su recorrido.

El extremo de la sección, adyacente a la rosca que le acopla al cañón de la pluma, contiene un anillo de metálico de color dorado que separa visualmente ambas piezas. Dicha separación es observable tanto con la pluma tapada como destapada.

El cañón de la pluma es de plástico brillante, bastante ligero y de apariencia barata.

El diseño visual de la pluma me parece realmente hermoso y muy elegante.

2.- Construcción y calidad (5 de 10).

Se siente como una pluma fuente barata que está muy bien hecha. Aquí y allá se perciben los detalles típicos del plástico inyectado, pero los defectos no son particularmente visibles. El capuchón de acero cepillado está magníficamente fabricado, y es la única pieza del instrumento que escapa a su general sensación de pluma barata.

3.- Peso y dimensiones (3 de 10).

Tapada:           13,70 cm.

Destapada:      12,70 cm.

Posteada:        14,45 cm.

El peso sin postear es incómodamente liviano, y me hace la pluma prácticamente inutilizable. Al postearla se siente un poco mejor, aunque desbalanceada hacia atrás debido al escaso peso de la sección.

Respecto al diámetro de la sección en el punto de agarre, me parece insuficiente e incómodo.

4.- Plumín y desempeño (4 de 10).

El plumín de mi Parker 45 en M (medium), y es el único tamaño de punto ofrecido en su año de fabricación. Está fabricado en acero, con acabado en color dorado.

Escribe suavemente, depositando una línea de grosor consistente con mis expectativas respecto a un plumín M de Parker. Es bastante rígido y de flujo un poco seco. Cuando comencé a usarlo, se mostraba bastante exigente respecto al “ángulo de ataque” con el papel, omitiendo algunos trazos iniciales cuando lo ladeaba de la forma como acostumbro escribir. Con el uso me adapté a su temperamento y no ha vuelto a fallar. En general, siento a este plumín totalmente carente de personalidad, con un buen desempeño que se distingue difícilmente del de un bolígrafo. ¡No es bueno que una pluma fuente se sienta como un bolígrafo!

El plumín posee un semi-capuchón, conocido en el mundo anglosajón como “semi-hooded nib”, que creo fue diseñado de esa forma para simular el exitoso diseño con capuchón de la Parker 51, sin aportar ninguna de sus ventajas. En la Parker 51, el diseño con capuchón oculta un colector que mejora la capacidad de la pluma para permanecer destapada sin secarse; en la Parker 45, es una característica estética totalmente inutil.

Una característica realmente útil de la Parker 45 consiste en el que el usuario puede desenroscar el conjunto plumín/alimentador/capuchón, y separarlo de la sección sin necesidad de herramientas. Durante las primeras décadas de comercialización de la Parker 45, se podían comprar por separado estos conjuntos completos, lo que permitía tener varios tamaños de punto para una misma pluma, e intercambiarlos unos por otros en segundos. Al final de la comercialización de estas plumas, cuando Parker solo las ofrecía con plumines “M”, tan fantástica característica ya no tenía mucho sentido.

Todavía es posible obtener conjuntos  plumín/alimentador/capuchón antiguos, con plumines fabricados en oro de 14 quilates y con distintos tamaños de punto. Todos ellos son perfectamente compatibles con mi Parker 45 moderna.

5.- Sistema de alimentación y mantenimiento (7 de 10).

La Parker 45 fue la primera pluma Parker en usar un sistema de alimentación no integrado, en la forma de cartuchos desechables. Esos primeros cartuchos pueden usarse en las plumas Parker modernas, debido a que no han sufrido cambios significativos desde su introducción en 1960. Hoy día, cartuchos similares continúan brindando el mismo excelente desempeño y alta capacidad de almacenamiento exhibida en sus comienzos.

Como dato curioso, la Parker 45 obtuvo su nombre debido a que se cargaba de tinta con cartuchos, de forma similar a la carga de un revolver calibre .45 Colt, muy popular en ese entonces debido a las películas de vaqueros.

Otra alternativa de carga de tinta es el uso de conversor. Mi pluma incluyó en su empaque un conversor de vástago deslizante de escasa capacidad, y de apariencia barata y poco duradera. Dicho conversor tiene un muy buen desempeño, pero no permite ver el nivel remanente de tinta a menos que sea retirado de la sección.

El mantenimiento de la Parker 45 es inmejorable. Aún si la tinta se dejase secar completamente dentro de la pluma, bastaría remojar la sección en agua por un par de horas y remover el conjunto  plumín/alimentador/capuchón para limpiarlo, dejándolo tan limpio como el día que salió de la fábrica.

6.- Costo y valor (4 de 10).

Compré la pluma en “Edward Fumador”, en el Centro Comercial Delicias Norte de Maracaibo. Pagué el equivalente a 30 dólares americanos por ella, en condición NOS (New Old Stock o inventario viejo de artículos nuevos). Es un precio bastante bueno por una pluma fuente, pero no puedo evitar compararla con una Sheaffer 440 de precio y fecha de fabricación similares. Jamás me desharía de una de mis Sheaffer 440, pero pienso regalar esta Parker 45 a una de mis hijas tan pronto termine esta evaluación.

Conclusión y puntaje final (31 de 60 ó 52 %).

La Parker 45 es una de las plumas más hermosas que he usado en mi vida, pero es definitivamente una pluma para principiantes, apenas distinguible de un bolígrafo.

Pelikan Tradition M150 con plumín F – Evaluación completa con fotografías y muestras de escritura

Introducción y primeras impresiones:

Al tomar la Pelikan Tradition M150 por primera vez, se siente pequeña y liviana a más no poder, al tiempo que sólidamente construida y elegante. Viene en la caja típica de Pelikan, capaz de albergar cómodamente tres instrumentos de escritura a la vez. También le acompaña una guía de uso/garantía.

1.-) Apariencia y diseño (7 de 10):

Pelikan ofreció su primera pluma fuente en 1929. Ese modelo – conocido a partir de 1931 como “Pelikan 100” – introdujo el primer alimentador de émbolo/pistón telescópico disponible comercialmente. La Pelikan Tradition M150 moderna está basada en su predecesora Pelikan 100. Fuera de algunas modificaciones estéticas menores, el diseño de la Pelikan M150 ha sido exitoso durante 81 años.

El capuchón es de plástico negro brillante. Tiene un solo anillo en el extremo de la boca, cubriendo completamente la parte exterior del labio. El clip tiene un hermoso diseño con forma de pico de pelícano, que incluye hasta los dos ojos del ave. Está fabricado en acero de acabado dorado brillante. En el extremo del capuchón se observa una “joya” plástica con el logo del fabricante pintado.

Tanto el cañón de la pluma como el asa del alimentador de émbolo son del mismo plástico negro brillante del capuchón. Al final del cañón se encuentra una ventana traslúcida verde que permite observar el nivel remanente de tinta. Le sigue la rosca que asegura el capuchón, y una zona de agarre relativamente corta.

Aun cuando la ventana del visor de nivel de tinta es de un tono verde más bien oscuro, es muy fácil apreciar la cantidad de tinta en el depósito.

2.-) Construcción y calidad (7 de 10):

Me sorprende que una pluma fuente tan liviana y pequeña se sienta tan sólida en la mano. Se pueden ver 2 marcas de moldes a lo largo de la rosca y el agarre de la sección, pero se pueden obviar dado el precio de esta pluma. El capuchón es muy liviano, pero parece duradero.

No se observan rebabas ni otras marcas de fabricación. La rosca de la sección se acopla de forma precisa al capuchón.

3.-) Peso y dimensiones (7 de 10):

Las dimensiones y peso de la pluma son las siguientes:

  • Tapada: 120 mm.
  • Destapada: 117 mm.
  • Posteada: 146 mm.
  • Diámetro: 11,0 mm.
  • Peso vacía: 12 gr.

El capuchón se postea firmemente al final del cañón. Una vez posteada, la pluma se siente muy bien balanceada y del largo necesario. El grosor en el punto de agarre es un poco delgado para mi gusto, pero no es particularmente incómodo.

La pluma posteada tiene el peso necesario para escribir cómodamente, pero sin ser fatigosa en largas jornadas de escritura.

Siento que la pluma es muy corta para ser usada sin postear, al menos en mi caso particular.

4.-) Plumín y desempeño (7 de 10):

El fabricante ofrece este modelo con plumines F (fino), M (medio) y B (broad/ancho). Escogí mi pluma con un plumín F (fino), debido a que era el único tamaño disponible al momento de la compra. Todos estos tamaños de plumín son fabricados en acero y recubiertos con un color dorado. En mi plumín particular, ese recubrimiento dorado ya ha comenzado a pelarse dejando ver el plateado acero subyacente, aún cuando he usado la pluma solo por un par de semanas.

El conjunto Plumín/Collar/Alimentador puede desenroscarse fácilmente de la sección e intercambiarse por otro. Pelikan vende estos conjuntos separadamente, de forma que se pueden tener tres puntos diferentes (F, M y B) en una misma pluma.

El plumín F de mi Pelikan M150 es aceptablemente suave y un poco seco, sin que dicha sequedad cause interrupciones de flujo de tinta. He pensado incrementar un poco el flujo, pero los lados del plumín son minúsculos y difíciles de asir, por lo que no me he animado hasta ahora.

No tengo mucha experiencia con el grosor de plumines F, ya que favorezco los de punto M y mayores. En líneas generales aprecio la línea trazada marginalmente más fina que mis plumines M. El plumín es bastante firme e inelástico, con trazos verticales y horizontales de idéntico grosor. Un plumín aburrido que funciona aceptablemente, resumiría.

5.-) Alimentación y mantenimiento (10 de 10):

La pluma se alimenta con el mecanismo de émbolo/pistón telescópico que Pelikan ha empleado desde 1929. El émbolo se desliza suavemente y obtiene una carga completa en el primer intento. El cañón almacena unos respetables 1,1 ml de tinta.

El mecanismo de émbolo/pistón también facilita la limpieza de la pluma. Basta con cargar y luego expulsar agua limpia unas 10 o 12 veces para eliminar cualquier residuo de tinta del depósito. Otra ventaja a la hora de dar mantenimiento a la pluma consiste en la posibilidad de desenroscar el conjunto Plumín/Collar/Alimentador para acceder al reservorio de tinta.

6.-) Costo y valor (10 de 10):

Compré la pluma en www.pengallery.com por 49,00 dólares americanos más envío. Es una excelente pluma con un diseño clásico y hermoso, acompañado del mejor sistema de alimentación. Además almacena una gran cantidad de tinta para su tamaño.

Conclusión y puntaje final (48 de 60 u 80 %):

Es una pluma cuyo tamaño reducido nos permite llevarla a todas partes, sin renunciar a un sistema de alimentación integrado que almacene una generosa cantidad de tinta. Puede ser difícil usarla como única pluma debido a que su delgado agarre será fatigoso durante sesiones de escritura particularmente largas.

Esta pluma es una joya moderna producto de 81 años de experiencia, calidad y tradición. Su clásico diseño, robusto sistema de alimentación, gran capacidad de tinta para su tamaño y plumines intercambiables la hacen una de las mejores plumas disponibles por menos de 50 dólares americanos.

Maracaibo, 15 de agosto de 2011.